Si les dejas lo hacen

En los últimos meses se han sucedido las declaraciones de destacados miembros del PP y de los empresarios pidiendo una reforma laboral que incluya la flexibilización del mercado laboral, lo que se traduce, simple y llanamente, en un abaratamiento del despido, que ponga a los empresarios todavía más fácil el desprenderse de un trabajador, sin tener en cuenta ni su rendimiento, ni su valía, ni los servicios prestados a la empresa en la que está desarrollando su trabajo.

Pero la derecha española no tiene suficiente con esta petición, y por ello se empeñan en reclamar como otra de sus grandes propuestas para luchar contra la crisis un recorte del gasto público, o en escenificar siempre que tiene ocasión su rechazo a la existencia del Salario Mínimo Interprofesional.

Esta es la razón por la que desde Juventudes Socialistas de España hemos querido poner en marcha esta campaña en contra del despido libre cuyos objetivos fundamentales son:

1. Rebatir los argumentos de aquellos que afirman que el crecimiento del desempleo que estamos sufriendo en la actual situación de crisis es consecuencia fundamentalmente de la “rigidez del mercado laboral”.

2. Demostrar que, en contra de lo que se afirma desde el PP y desde determinados sectores empresariales, la legislación laboral española es similar a la que existe en la mayoría de los países de nuestro entorno

3. Denunciar las nefastas consecuencias que tendría este abaratamiento del despido para los trabajadores, y especialmente para los trabajadores jóvenes

4. Comparar las “recetas” del PP para luchar contra la crisis, con las medidas que está poniendo en marcha el Gobierno

¿Por qué está en contra JSE del despido libre?

• El origen de la crisis está en el mercado financiero y no en el mercado de trabajo. La solución no es cambiar el mercado de trabajo, y menos si es recortando derechos.

• Abaratar el despido es una medida con muy poca amplitud de miras. Es pan para hoy y falta de derechos sociales para mañana. Supone dejar sin apoyos a los más débiles: los jóvenes, las mujeres y los trabajadores que tendrían más difícil recolocarse.

• La indemnización por despido permite a los trabajadores afrontar económicamente la posibilidad de que estén más tiempo del deseado en paro. Quitársela es dejarles en el paro… y desprotegidos.

• Es falso que nuestro despido sea más caro que en Europa. Y es falso que un despido como el nuestro nos haga menos competitivos que al resto de Europa: nuestros costes laborales están en la media europea, son parecidos a los de Alemania, e incluso están por debajo de los de Italia, Bélgica y Francia.

• Es en momentos de crisis cuando precisamente hay que reforzar a los trabajadores ante la posibilidad de un despido, para que sus familias puedan salir adelante, consumiendo y moviendo la economía.

• Hablan de recortar los costes de despido, pero en ningún momento se plantean la idea de recortar las cuentas de resultados, lo que demuestra lo poco que les preocupan las dificultades que afrontan los trabajadores, es decir, la mayoría de los ciudadanos de nuestro país.

• Reducir el coste del despido llevaría a contratos más temporales. Sería imposible hacer planes de futuro. Tener un hijo, comprar una casa o un coche serían decisiones más arriesgadas, ya que te podrías quedar sin empleo en cualquier momento.

• Mantener el coste del despido como está evita la tentación de las empresas de mantener beneficios para los mismos de siempre a costa de los trabajadores. Reducir los costes llevaría a los trabajadores a competir entre ellos, bajar los salarios y, mientras, las empresas tratarían de seguir con los mismos resultados que había sin crisis.

• Mantener el salario mínimo e incluso aumentarlo supone establecer un mínimo que las empresas tienen que respetar en los convenios, manteniendo el nivel de salarios y por tanto la capacidad de consumo, lo cual es fundamental en la lucha contra la crisis.

• Hablan de poner en marcha medidas especiales contra la crisis, pero callan cuando se les pregunta de si están dispuestos a volver a la situación anterior una vez se inicie la recuperación económica. Quizá porque están tratando de aprovechar la crisis para recortar derechos. Más liberalismo no es la receta para una crisis de empacho de liberalismo.

• No había crisis, y ya intentaron poner en marcha una medida similar en 1997 y en 2002. Se aumentó la precariedad y acabamos en una huelga general, en la ruptura del diálogo social, y en los tribunales, que obligaron a dar marcha atrás.

• Según el Banco Mundial, España aún así el cuarto país con menor protección al empleo fijo. Según la OCDE, “la protección frente al despido de los trabajadores fijos en España está situada en el entorno de la media de los países desarrollados”.

• Abaratar el despido no crea empleo. Lo destruye. Y con las actuales normas hemos llegado a crear tres millones de empleos en tres años, más que Alemania, Francia e Italia juntas.

 

La campaña en la red